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Title: Liga Internacional de Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI)
Sent: Thursday, August 10, 2006 12:47 AM
Subject: Paremos el genocidio de Israel

Liga Internacional de Trabajadores – Cuarta Internacional (LIT-CI)

Partido de los Trabajadores – PT  (Paraguay)

 

Declaración

 

¡Paremos el genocidio que comete Israel en El Líbano y Palestina!

 

            El carácter genocida de los ataques que realizan las tropas israelíes en El Líbano y Palestina ha quedado totalmente al desnudo en los últimos días. Un bombardeo israelí contra la localidad libanesa de Qana mató casi sesenta personas. La mitad de ellos eran niños refugiados en un edificio. Un voluntario de la Cruz Roja declaró: "Puedo decir que es una masacre. La mayoría de las víctimas huía de las bombas israelíes en otras áreas del sur de Líbano".

 

            Los ataques aéreos israelíes de las últimas semanas muestran el claro objetivo de quebrar la voluntad del pueblo libanés y destruir, en pocos días, el resultado de varios años del esfuerzo de reconstrucción de este pequeño país. Por eso, entre otros "peligrosos objetivos militares", los israelíes han destruido carreteras, centrales eléctricas, aeropuertos, comercios, la principal fábrica de productos lácteos del país, una planta de alimentos, dos industrias farmacéuticas, centros de tratamiento de agua, iglesias, hospitales y ambulancias.

 

            Los ataques israelíes ya han causado casi mil muertos libaneses, en su mayoría civiles. En un país con menos de cuatro millones de habitantes, un millón ha debido abandonar sus hogares y cerca de medio millón dejó el país. Al mismo tiempo, el ejército sionista está matando un promedio diario de 25 palestinos en los territorios de Gaza y Cisjordania.

 

            Israel no consigue sus objetivos  

            Sin embargo, a pesar de su violencia genocida, Israel no ha conseguido sus objetivos militares y políticos en El Líbano. En primer lugar, está muy lejos de derrotar militarmente a Hezbollah como quedó evidenciado en la ciudad de Bint Jbeil, considerada uno de los principales bastiones de la resistencia. Luego de casi destruirla, las tropas israelíes sufrieron una emboscada que les produjo numerosas bajas y varios tanques y blindados incendiados. Al mismo tiempo, Hezbollah continúa disparando decenas de misiles diarios sobre el norte de Israel.    

 

            Un analista en defensa de la BBC de Londres, Bob Watson, expresa: "Los mismos soldados israelíes confiesan haberse sorprendido por la ferocidad de la resistencia que encuentran y las armas sofisticadas que usan, en particular sus misiles antitanques. (...) En privado, algunos funcionarios militares israelíes reconocen cuán poco probable es una victoria militar sobre el Hezbollah. Lo máximo que se puede esperar, dicen, es ganar algunos puntos.

 

            Para tener alguna posibilidad de infligir un real daño al Hezbollah, Israel tendría que iniciar una ofensiva a gran escala por tierra, estrategia que hasta el momento tanto sus mandos militares como líderes políticos se resisten a poner en marcha". (¿Qué ha ganado el ejército israelí?, La Nación de Argentina, 31/07/06).

 

            Lo que iba a ser una "guerra corta" ya dura varias semanas y amenaza transformarse en un conflicto mucho más largo y cada vez más costoso. La actual ofensiva terrestre en gran escala que desarrolla Israel en el sur del Líbano, a la vez que aumenta su apuesta militar, avanza en esa dirección.

 

            La trampa de la "fuerza de paz" de la ONU

            En este contexto militar, comienza a crecer la alternativa, impulsada por diversos gobiernos imperialistas europeos, naciones árabes y la Iglesia Católica, de enviar un contingente de "cascos azules" de la ONU al Líbano. La LIT-CI y el PT denuncian que se trata de una "trampa" del imperialismo para defender sus intereses y los de Israel en la región.

 

            Afirmamos esto porque la ONU no es neutral en esta lucha. Esta organización siempre ha sido un instrumento de las potencias imperialistas y, por distintas vías, ha defendido a Israel.

 

            Recordemos que fue una resolución de la ONU, en 1947, la que creó este Estado y legalizó la "usurpación armada" del territorio palestino que había realizado el sionismo. Durante décadas, hizo la "vista gorda" frente a los crímenes del Estado sionista o se limitó a sacar resoluciones críticas apenas declamatorias y, el año pasado, votó la resolución 1559 exigiendo el desarme de Hezbollah.

 

            Finalmente, ¿Quién puede creer que serán las tropas francesas o italianas, es decir, gobiernos imperialistas que siempre apoyaron y defendieron a Israel, quienes resguarden la "paz", aunque vayan vestidas como "cascos azules"? Menos “neutrales” aún serían tropas de la OTAN.

 

            En realidad, este envío puede tener dos objetivos, según el resultado de la actual guerra. Si Israel obliga a Hezbollah a retroceder al norte del río Litani, las tropas de la ONU buscarán consolidar ese avance y empujar sus fuerzas militares hacia el centro y el norte de El Líbano. Si, por el contrario, el curso de la guerra es desfavorable para Israel, tratarán de impedir o amortiguar una derrota de sus tropas, alejando a los combatientes de Hezbollah de la frontera libanesa-israelí. Por eso, la LIT-CI y el PT se oponen completamente a cualquier envío de "cascos azules" al Líbano.

 

            ¡Paremos ya el genocidio sionista!

            Nunca había quedado tan claramente al desnudo el carácter racista y genocida del Estado de Israel. Las atrocidades cometidas en Palestina y El Líbano han llevado a que incluso muchos de quienes siempre defendieron el derecho a la existencia de un Estado judío, como el argentino Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz en 1980, afirmen hoy que Israel es un "estado terrorista" (Clarín 14/7/2006).

            En el mismo sentido, un grupo de cuarenta y cinco intelectuales judíos británicos ha anunciado, en una carta enviada al periódico The Guardian, que renuncia al derecho que, según la constitución de Israel, todo judío tiene a la ciudadanía israelí. En su carta denuncian que el "derecho de retorno" le es negado a los palestinos que fueron obligados a emigrar y que los que permanecen son "aterrorizados". Finalizan diciendo que: "La política de Israel es bárbara, no deseamos identificarnos en ningún modo con lo que Israel está haciendo." Saludamos esta valiente actitud y creemos que debe ser imitada por todos los judíos del mundo realmente democráticos que se opongan al racismo sionista y a sus crímenes.

           

            Estos hechos muestran que hoy es posible generar un gran movimiento mundial alrededor de dos reclamos centrales: ¡Paremos ya el genocidio que Israel está cometiendo en Líbano y Palestina! e ¡Inmediato retiro de las tropas israelíes del Líbano y los territorios palestinos!

 

            En todos los países, debemos exigir a los gobiernos la inmediata ruptura de relaciones diplomáticas con Israel hasta que cese su agresión. Ya se han realizado numerosas acciones de este tipo en muchas ciudades y países del mundo. Pero es imprescindible multiplicarlas y masificarlas, incorporando a las organizaciones políticas, sociales y de derechos humanos con mayor peso en cada país.

 

            Además de las movilizaciones y declaraciones que ya se están realizando, otra forma concreta de impulsar esta campaña es la propuesta que han hecho varios sindicatos portuarios de Gran Bretaña: boicotear los envíos a Israel y los productos que este país exporta.

 

            En el caso de los países sudamericanos que integran el MERCOSUR (Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela) es urgente la exigencia a los gobiernos de que rompan de inmediato el Tratado de Libre Comercio que acaban de firmar con Israel. ¡Ningún acuerdo comercial con ese Estado asesino!  En el caso de los países europeos, está planteada la exigencia de la inmediata suspensión del "tratado de preferencia comercial" que tienen con Israel.

 

            Es posible derrotar al imperialismo y a Israel

            La realidad actual de los enfrentamientos militares en El Líbano, Irak y Afganistán muestra que es posible derrotar al imperialismo y a Israel. Por la importancia que este hecho tendría para todos los trabajadores y pueblos del  mundo, esta es la principal tarea actual para todos los luchadores y revolucionarios. Por esa misma razón, en esta lucha entre Hezbollah y las tropas sionistas, la LIT-CI se ubica claramente dentro del campo militar de Hezbollah y por la derrota de Israel, más allá de las profundas diferencias que tenemos y las críticas que hacemos a la dirección de esta organización. 

 

            Por un gran movimiento de resistencia libanés unificado

            Israel tampoco logró, hasta ahora, aislar y debilitar políticamente a Hezbollah. Por el contrario, al asumir la defensa del país contra el agresor, esta organización ha aumentado enormemente su prestigio y su influencia. Una encuesta del Centro de Estudios e Información en Beirut (BCRI) indica que el 87% de los libaneses apoya a Hezbollah, incluyendo sectores de sus viejos enemigos (los cristianos maronitas o los drusos).

 

            Así se expresó en la movilización que asaltó la sede de la ONU en Beirut, luego del ataque a Qana. Los manifestantes, entre ellos jóvenes cristianos del Frente Patriótico Libanés, corearon el nombre del líder de Hezbollah y cantaron "Hoy estamos todos juntos por el Líbano" y "Todos somos resistencia".

 

            Por ser hoy la dirección indiscutida de las masas libanesas, la LIT-CI considera que Hezbollah tiene en sus manos la posibilidad de concretar dos tareas centrales para fortalecer la lucha contra Israel. La primera, y la más urgente, es la construcción de un movimiento unificado de resistencia militar y política para derrotar al invasor israelí. Un movimiento al que deben incorporarse todos aquellos que estén dispuestos a luchar por la defensa del país, independientemente de su creencia religiosa (chiítas, sunnitas, drusos y cristianos maronitas).

 

            La segunda tarea es terminar con el reaccionario sistema confesional de la actual constitución libanesa que divide a la población  por credos religiosos. Este carácter confesional, impuesto por el imperialismo francés en la época de la creación del país, sólo ha servido para dividir y enfrentar entre sí al pueblo libanés. Hoy, la realidad permitiría crear un Estado libanés realmente democrático.

 

            Es especialmente importante la incorporación activa a esta lucha de los cerca de 500.000 refugiados palestinos que viven en el Líbano y que reconozcan sus derechos políticos, ya que hoy son marginados. Esto es esencial no sólo por su peso social sino porque esta sería una forma concreta de unir las luchas contra Israel en la región.

 

            Es necesario señalar, sin embargo, que estas dos tareas pueden entrar en contradicción con la ideología fundamentalista de Hezbollah y la propuesta de crear un estado islámico. Por eso, en última instancia, la única garantía que se lleven adelante es la movilización y la lucha de las masas libanesas.

 

            Por la unidad de las masas árabes y musulmanas

            El prestigio de Hezbollah se está extendiendo también al resto de las naciones árabes y musulmanas. El corresponsal del New York Times (29/7/2006) analiza: "Con cientos de libaneses muertos y Hezbollah plantado y resistiendo contra las fuerzas israelíes desde hace más de dos semanas, la opinión pública en todo el mundo árabe se ha volcado en favor del grupo terrorista, ha convertido al líder del grupo chiíta, el jeque Hassan Nasrallah, en un héroe popular y ha obligado a algunos gobiernos a endurecerse con Israel". Las movilizaciones de apoyo a Hezbollah se extienden cada vez más, incluso en países con dictaduras amigas de Israel, como Egipto, Arabia Saudita y Jordania, u ocupados militarmente, como ocurrió en Bagdad. 

 

            La situación de Medio Oriente se agudiza cada vez más. Hoy existen, en la región, cuatro guerras de liberación nacional en curso: Irak, Afganistán, Palestina y El Líbano. Esta realidad plantea una tarea urgente: la necesidad de unificar al conjunto de las masas árabes y musulmanas en su lucha contra las ocupaciones imperialistas e Israel.

 

            Por el prestigio ganado, Hezbollah tiene una gran responsabilidad en este sentido, aunque, hasta ahora, ha actuado de modo muy limitado. El camino para derrotar a Israel, es el iniciado cuando atacó el puesto militar israelí en solidaridad con los palestinos.

 

            La posibilidad de un triunfo de las masas árabes y musulmanas será mayor cuanto más amplia y unida sea la lucha. Es evidente que, si se unen las luchas de las resistencias en Irak, Afganistán, Palestina y El Líbano en una guerra de liberación nacional unificada, el imperialismo e Israel tendrán muchas más dificultades para imponerse. Por eso, esta unidad puede ser la clave para terminar con las ocupaciones de Irak y Afganistán, para derrotar a Israel en Palestina y El Líbano y para expulsar las bases militares estadounidenses en países como Arabia Saudita y Kuwait.

 

            Al mismo tiempo, existen comunidades árabes y musulmanas en muchos países del mundo y es posible organizar comités de apoyo y solidaridad con los pueblos iraquí, afgano, palestino y libanés, como ya han comenzado a formarse en varios lugares.

 

            Para ayudar en esta lucha, los gobiernos de Irán y Siria deben pasar de las palabras a los hechos y dar todo el apoyo militar que sea necesario. Es correcto que provean de misiles a Hezbollah pero pueden y deben hacer mucho más: mandar soldados, brigadas de voluntarios, aviones, material antiaéreo, para ayudar a equilibrar el tremendo arsenal que posee Israel. En el caso de Irán, es necesario exigirle a su gobierno que llame a las corrientes chiítas que influye en Irak a que abandonen ya el gobierno colonial y pasen a luchar contra las fuerzas de ocupación.

 

            El apoyo popular al pueblo libanés en la región es tan grande que hasta las dictaduras agentes del imperialismo y amigas de Israel, como Arabia Saudita, Egipto y Jordania, han debido adecuar sus declaraciones públicas. Es necesario exigirla que rompan de inmediato con Israel o, caso contrario, las masas de eso países tienen todo el derecho de echar a esos gobiernos por cómplices de los genocidas.   

 

            Por el fin del Estado de Israel

            Al mismo tiempo que impulsa y participa de estas acciones unitarias, la LIT-CI sostiene que no habrá paz en Medio Oriente mientras exista el Estado de Israel, una de las fuentes principales de la situación de conflicto militar permanente que vive la región.

            En primer lugar, Israel fue creado como un enclave colonial que usurpó el histórico territorio palestino y expulsó gran parte de su población. En segundo lugar, Israel es, de hecho, una gran base militar del imperialismo contra las masas árabes y musulmanas: es la quinta potencia militar del mundo, con el mayor poder de fuego por habitante del planeta. Es un estado que vive de la guerra, financiado por el imperialismo: la mitad de su presupuesto nacional se financia con fondos enviados por EEUU En tercer lugar, Israel es,  de acuerdo a su Constitución, un estado racista, cuya legislación sólo puede ser comparada a la de la Alemania nazi o a la del apartheid sudafricano.

 

            Por eso, como en la vieja historia del escorpión y el sapo, la feroz represión a los palestinos y la agresión militar permanente a sus vecinos no es otra cosa que el resultado de la "naturaleza" de Israel. Por esa misma razón, no habrá paz en la región si ese estado gendarme colonial y racista no desaparece y si no es expulsado el imperialismo, comenzado por su derrota en Irak y Afganistán.

 

            Al mismo tiempo, la LIT-CI expresa que, a diferencia de las corrientes fundamentalistas islámicas como Hezbollah, que proponen la instauración de un estado islámico en Palestina y en las otras naciones de Medio Oriente, participa de esta lucha en la perspectiva de la consigna fundacional de la OLP (Organización para la liberación de Palestina): una Palestina, Laica, Democrática y No Racista. Ese será un paso adelante en la construcción de una Federación de Repúblicas Socialistas de Medio Oriente.

 

San Pablo/Asunción, 4 de agosto de 2006

Secretariado Internacional de la LIT-CI

Comité Ejecutivo del PT


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